La corrupción en México no es cultural, como afirmó cierto expresidente. La historia nos muestra que se combate menos con rectitud moral y más con rendición de cuentas, separación de poderes, prensa libre y democracia.
En los recientes alegatos oficiales sobre el asesinato de Eugenio Garza Sada hay una omisión significativa: la del propio Garza Sada. Ahora, más que nunca, importa recordar quién era y qué hizo.
Daniel Cosío Villegas no conoció personalmente a Gustavo Díaz Ordaz, pero tuvo con él un intercambio significativo a propósito del movimiento estudiantil de 1968.
Ante Miguel Alemán, Daniel Cosío Villegas insistió en su crítica al presidencialismo todopoderoso, y pensando en el juicio de la historia le aconsejó escribir sus memorias.
Antes del triunfo de su Revolución, el Comandante declaró: “La historia me absolverá”. Pero si se examina el pesaroso legado de su gobierno, es probable que no lo haga.
Daniel Cosío Villegas nunca escatimó su admiración por Lazaro Cárdenas, cuyo gobierno consideró uno de grandes impulsos generosos, aun si los medios para alcanzar sus fines le parecieron a veces incomprensibles.
Conversación "La Construcción del Poder: Memoria y presente en la política" con Enrique Krauze. Charla sobre política, historia y su nueva obra, "El pueblo soy yo".